Amanece lloviendo, de hecho, no ha parado durante toda la noche. De cara a un cross como éste, que ya conocía del año pasado, sabía que iba a ser duro. Pese a todo, el terreno no estaba del todo mal y además siempre tengo la suerte de ir bien acompañada. En esta ocasión, Sagri aprovechó para llevar su nueva Orbea Sherpa de paseo por la zona de La Berzosa y Javi nos acompañó para estrenarse en un cross del circuito universitario.
Excelente organización, como siempre. Y esta vez puedo presumir de un aumento notable de la participación femenina, 12 mujeres más que el año pasado!!!
Después de una vuelta de reconocimiento y calentamiento con Javi, algo no me cuadraba, había algún cambio, pero no sabía con certeza dónde. En todo caso, la primera impresión es que habían endurecido el recorrido y como he podido comprobar después, el recorrido femenino se ha ampliado 300 m y el de los chicos 500 m.
Saludo a una compañera de trabajo que corre en otra liga, entre 3:50 y 4 minutos de media. Decido jugar mis cartas como siempre: no dejarme llevar por el ritmo salvaje que se impone desde el principio, guiarme por mis sensaciones y sobre todo reservar para el final, me encanta acabar fuerte con buenas sensaciones. Así ha sido. Además, el balance, más que bueno: he bajado mi media en la prueba unos segundos, de 5:34 a 5:26, con un tiempo total de 25:37 para 4.706 m de recorrido.

Otra gran noticia de la mañana ha sido el magnífico estreno de Javi. La prueba masculina implica un mayor recorrido, tres vueltas en lugar de las dos que damos las mujeres, teniendo en cuenta que el trazado es muy duro. Muy buen tiempo para Javi que estoy segura podrá mejorar en otras ocasiones, porque al ser la primera prueba de estas características lo normal es pecar de prudente y él está más que fuerte. ¡Bravo Javi!